Los estudios realizados a Raúl Jiménez descartaron una lesión grave en la rodilla izquierda, después del choque que sufrió durante un partido de la Copa de la Liga inglesa.

El entrenador César Peixoto informó que se trata de un problema menor y que las evaluaciones médicas no encontraron una rotura ni una afectación severa de los ligamentos.

El delantero mexicano había encendido las alertas tras el percance ocurrido frente al Everton, por lo que fue sometido a exámenes para conocer el alcance del golpe.

Aunque el diagnóstico inicial es favorable, el tiempo de recuperación y su disponibilidad para el siguiente encuentro dependerán de la evolución que presente durante los próximos días.

El parte reduce la preocupación sobre una ausencia prolongada, pero el club continuará observando la respuesta de la rodilla antes de autorizar su regreso a la actividad.