Autoridades sanitarias confirmaron la presencia de Naegleria fowleri en muestras del lago artificial de Plaza La Isla, al norte de Mérida. El análisis se realizó después del fallecimiento de un hombre de 34 años diagnosticado con meningoencefalitis, quien había efectuado actividades acuáticas en ese sitio.

Los resultados fueron atribuidos al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos y a la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública. Ante la confirmación, la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios ratificó la suspensión de actividades en el lago y turnó el expediente al área jurídica para determinar las medidas administrativas correspondientes.

La autoridad estatal precisó que se trata de un cuerpo de agua cerrado, sin conexión con cenotes, otros espacios recreativos o la red de agua potable. Por esa razón, descartó un riesgo sanitario generalizado para la población.

Una eventual reapertura dependerá de que la empresa responsable demuestre mediante análisis certificados que el agua cumple con la norma aplicable para instalaciones recreativas. Después deberán realizarse nuevos muestreos y dictámenes oficiales.

Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que puede desarrollarse en agua dulce cálida y estancada. La infección ocurre cuando agua contaminada entra por la nariz durante actividades como nadar o sumergirse; no se transmite entre personas ni se adquiere al beber agua.

Entre los primeros síntomas señalados por especialistas se encuentran dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómito. Los Servicios de Salud de Yucatán también solicitaron a los establecimientos con actividades de inmersión mantener al día sus controles de cloración y estudios de calidad del agua.